Tocar fondo: ¿el inicio de la recuperación?

Algunas familias tocan fondo mientras su familiar afectado por patología dual todavía está consumiendo sustancias o envuelto en adicciones comportamentales. Ese «tocar fondo» no suele ocurrir cuando la persona afectada decide finalmente acudir a tratamiento ni cuando promete cada día cambiar. Ocurre un día cualquiera, una madrugada esperando su llegada o después de un par de días desaparecido… Ese día llega cuando descubren, sintiendo que ya no pueden seguir persiguiéndole, que aparecen pensamientos y sentimientos imposibles de ignorar por dolorosos: “Tal vez todavía no quiera detenerse, pero nuestra familia ya no puede seguir viviendo así.”
Y comienza otro desafío, más doloroso si cabe: mantenerse en no llamar 20 veces a su móvil, no pagar sus deudas, no «rescatarles»… Lo profundamente doloroso e impotente es que nuestro «tocar fondo familiar» no suele coincidir con el de las personas queridas afectadas y ahí, ahí comienza otro camino difícil de transitar.


